EL LEGADO DEL HERMANO OUDART

En la foto, ante la tumba del hermano Oudart, con mi buen amigo Jean-Marc Sélèque, “vigneron” de Pierry, propietario de Champagne J-M Sélèque, el día de la festividad de Saint Vincent en el que me invistieron cofrade de honor.

Dom Pierre Pérignon, el mito y la leyenda del monje benedictino procurador de la Abadía de Hautvillers, a quien se le atribute la invención del champagne, lo que no es cierto, ya que en este vino la efervescencia nacía de un modo natural y su desarrollo hasta nuestros días ha sido totalmente empírico. Lo que sí parece ser cierto es que Dom Pérignon participo en este proceso con algunas aportaciones como la práctica del ensamblaje y la elaboración del Blanc de Noirs, obteniendo un vino blanco procedente de uvas tintas.

Lo que sí es cierto y está constatado es que no fue solamente Dom Pérignon quien con su trabajo, estudios y ensayos, contribuyó decisivamente en esta evolución, hubo otros monjes de otros monasterios benedictinos de la región de la Champagne quien participaron en este proceso. Uno de ellos, y posiblemente uno de los más decisivos, fue el hermano Jean Oudart, quien nació en 1654 en la localidad de Dormans, no muy lejos de Épernay y quien a sus 23 años entró en la Abadía de Saint-Pierre-aux-Monts en Châlons, mientras que en 1679 ingresa en una pequeña comunidad benedictina instalada en Pierry, la cual gestionará durante 63 años.

Una carta del negociante parisino Adam Bertin du Rocheret a su cliente el conde d’Artagnan en 1700 indica que los vinos de los monjes Hautvilliers y de Pierry doblan el precio de los mejores vinos de la región, lo que pone de manifestó algo que ya se constata en otros muchos documentos de la época, y es que el hermano Oudart fue un verdadero “chef de cave”, quien elaboraba grandes vinos en la época y quien además de dejar un legado a la Champagne en general, lo dejó de un modo muy particular en Pierry, donde supo transmitir a los viticultores sus conocimientos.

La tumba del hermano Oudart se encuentra en la iglesia parroquial de Pierry. Allí se congregan los “vignerons” de Pierry, creyentes o no creyentes, el 22 de enero de cada año, día de la festividad de Saint Vincent, patrón de los viticultores en Francia. Después de la tradicional ofrenda del vino del año al Santo patrón, los cofrades de la Cofradía de Saint Vincent de Pierry, rodean la tumba del hermano Oudart, para agradecerle su legado.